Embarazo

El embarazo es un periodo especial en el cual la mujer debe cuidar de ella misma y del desarrollo de su bebé. Si bien, gran parte de la atención se centra en el bebé y los cambios que experimenta el cuerpo de la mujer, estos cambios afectan también las venas. Los cambios hormonales normales que ocurren con el embarazo alteran las paredes venosas y hacen que éstas se relajen o dilaten. La dilatación de las venas tiene lugar durante el primer trimestre de la gestación. También durante este periodo aumenta el volumen total de sangre, que se incrementa gradualmente con la gestación. El volumen de sangre de una mujer puede aumentar hasta 45% en comparación con el nivel previo al embarazo. La dilatación de las paredes de las venas, especialmente en las áreas donde se hallan las válvulas venosas puede ocasionar que estas se vuelvan incompetentes—y por lo tanto permitan el flujo retrógrado de la sangre venosa.

La relajación de las venas, la incompetencia valvular y el aumento del volumen de sangre contribuyen en conjunto a reducir el flujo venoso de las piernas al corazón. Esta reducción ocasiona congestión. A su vez, la congestión venosa causa hinchazón y molestias. La inflamación de los tobillos afecta a la mayoría de las embarazadas.

Durante los últimos meses del embarazo (tercer trimestre) el peso del bebé y del útero puede impedir el retorno de la sangre a través de las venas de las piernas. Esto con frecuencia depende de su postura física.

Las medias con gradiente de compresión reducen la congestión y le brindan refuerzo a las venas superficiales de las piernas. Esto contribuye a controlar el aumento del volumen de sangre y la relajación de las paredes venosas, lo que reduce la hinchazón y el problema con las venas varicosas.

Consulte a su ginecólogo sobre la compresión y estilo de medias que mejor se adaptan a usted durante su embarazo.

¡Felicitaciones por su embarazo! JOBST® le expresa sus mejores deseos porque tenga un embarazo seguro y un bebé saludable.